domingo, 2 de febrero de 2014

     El mundo de los niños es un               maravilloso entorno que nos puede servir para experimentar el poder ilimitado que poseemos todos los seres humanos.


             ¡Jamás se rinde! Simplemente persevera en la creación de fantásticos escenarios en su mundo mental. No existe la duda o el miedo al fracaso. Solamente persiste en su mente el poder realizar todo lo que desea. Juega, brinca, llora, salta, habla, siente y observa todo a su rededor. Está ávido en aprender nuevas cosas y probar nuevos resultados. Cada tropiezo es una oportunidad para levantarse y seguir intentando. No  pre-ocupa su mente con lo ocurrido en el pasado o qué pasará en el futuro. ¡Permanece en el presente, disfrutando su poder de acción!

             El mundo adulto tiene mucha influencia en la mente del pequeño, cuyo cerebro funciona como una esponja, asimilando todo sin juzgar y a la vez aprendiendo sin cuestionar. Por eso la importancia de saber cómo guiar al niño y enseñarle, desde edad muy temprana, cómo filtrar la información del entorno con el objetivo de mantener siempre latente el poder ilimitado que posee en la parte más profunda de su ser: la mente subconsciente. No es una tarea fácil, pero con perseverancia podremos lograr que el niño sepa cómo mantener un autodiálogo interno que le transforme en una persona segura de si misma.

             Es muy común la preocupación de los padres cuando hablan de sus hijos. Una gran mayoría no sabe cómo ayudar al pequeño a socializar, mejorar resultados escolares, compartir, ingerir alimentos sanos, etc. Una excelente acción para estos (o cualquier otro caso) radica en enriquecer la manera de hablar con el pequeño, utilizando solamente pensamientos que le infundan poder y le hagan pensar, sentir y actuar con confianza en si mismo. 









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