miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Somos en realidad responsables de nuestros resultados?

 A mi criterio, la vida es un maravilloso camino en el que debemos avanzar en la búsqueda de nuestro verdadero propósito. 

 En el largo del camino, si somos observadores, nos vamos dando cuenta de una serie de circunstancias que nos reflejan la respuesta de nuestro motivo principal para él que estamos llamados. Unos encuentran su propósito en la ciencia, otros en la arquitectura, la ingeniería, la investigación, la medicina, etc. 

         Cuando encontramos lo que nos llevará a marcar la diferencia, como personas únicas que somos, empezamos a entender el proceso de co-creación y somos conscientes del papel que desarrollaremos.

        Todo nace en una idea que, si enfocada, ingresa al pensamiento. Lo que la gran mayoría no sabe es que si no trabajamos inmediatamente en la idea, apenas segundos después de su aparición, es enviada a la gran bodega de nuestros pensamientos. ¿Por qué? Simplemente porque nos encontramos distraídos con la serie de problemas que nosotros mismos hemos creado y no nos percatamos del ingreso de la información importantísima que nos está llegando para encaminarnos a  vivir un gran objetivo. Pre-ocupamos la mente con nuestros errores del pasado y nuestros miedos al futuro, perdiéndonos del único momento que podemos decidir cambiar nuestros resultados; ¡perdemos el presente!

       Somos 100% responsables de cada resultado logrado en nuestras vidas, negativo o positivo. Para encontrar nuestro propósito, el primer paso es ingresar hacia nosotros mismos y observar el movimiento de nuestro pensamiento. Esta acción nos llevará a responsabilizarnos de lo que pensamos y nos obligará a elegir los pensamientos que nos infunden poder; transformándonos, poco a poco y paso a paso en la persona que debemos ser para llegar a ser auténticos y entregar nuestro grano de arena al mundo.

        http://www.coachingdementalidad.com




martes, 4 de febrero de 2014

Tu cerebro como centro de mando

 Nuestro cerebro interviene en todo lo que  hacemos. Cuando funciona bien, nos sentimos bien. Sin embargo, cada persona es única y debe saber cómo funciona su cerebro. Si hay algo en tu vida que no está dando resultados es debido a la información ingresada a tu cerebro desde edad muy temprana. Tu cerebro ha sido parte de cada decisión que tomaste, de cada preocupación que te enfocaste, de cada alimento que ingeriste y de cada acción que tuviste.


La buena noticia es que puedes cambiar tu cerebro en el momento que decidas. ¡Solo depende de ti!Para mantener tu cerebro en mejor forma, entre otras cosas, puedes hacer lo siguiente:
  1. Creer que puedes cambiar tu cerebro.
  2. Seguir un estilo de vida más sano.
  3. Practicar la fuerza de voluntad.
  4. Crear el hábito de respirar profundamente.
  5. Cada noche, antes de dormir, entregarte a un sueño reparador y profundo
  6. Realizar actividades físicas.
  7. Practicar el pensamiento optimista.
  8. Usar el agradecimiento en tu rutina diaria.
  9. Separar un tiempo para ti para relajarte y meditar.
             Cuanto más ejercicios mentales hagas, de forma positiva y confiada, más fácil te resultará el cambio. Al principio, si no estás acostumbrado, puede ser que encuentres alguna dificultad en mantener un ritmo en tu tarea. No te rindas, solo sigue … sigue … ¡sigue hasta que alcances el cambio deseado! 






domingo, 2 de febrero de 2014

     El mundo de los niños es un               maravilloso entorno que nos puede servir para experimentar el poder ilimitado que poseemos todos los seres humanos.


             ¡Jamás se rinde! Simplemente persevera en la creación de fantásticos escenarios en su mundo mental. No existe la duda o el miedo al fracaso. Solamente persiste en su mente el poder realizar todo lo que desea. Juega, brinca, llora, salta, habla, siente y observa todo a su rededor. Está ávido en aprender nuevas cosas y probar nuevos resultados. Cada tropiezo es una oportunidad para levantarse y seguir intentando. No  pre-ocupa su mente con lo ocurrido en el pasado o qué pasará en el futuro. ¡Permanece en el presente, disfrutando su poder de acción!

             El mundo adulto tiene mucha influencia en la mente del pequeño, cuyo cerebro funciona como una esponja, asimilando todo sin juzgar y a la vez aprendiendo sin cuestionar. Por eso la importancia de saber cómo guiar al niño y enseñarle, desde edad muy temprana, cómo filtrar la información del entorno con el objetivo de mantener siempre latente el poder ilimitado que posee en la parte más profunda de su ser: la mente subconsciente. No es una tarea fácil, pero con perseverancia podremos lograr que el niño sepa cómo mantener un autodiálogo interno que le transforme en una persona segura de si misma.

             Es muy común la preocupación de los padres cuando hablan de sus hijos. Una gran mayoría no sabe cómo ayudar al pequeño a socializar, mejorar resultados escolares, compartir, ingerir alimentos sanos, etc. Una excelente acción para estos (o cualquier otro caso) radica en enriquecer la manera de hablar con el pequeño, utilizando solamente pensamientos que le infundan poder y le hagan pensar, sentir y actuar con confianza en si mismo.